Creo que me ha vuelto a pasar.
Supongo que no aprendo. Yo sabía que podía pasar, y él me había avisado. Lo peor de todo era que había dado luz verde aun a sabiendas de que podía pasar esto. Y ha pasado. Y ahora lloro, y me desespero. Y me duele. He bajado la guardia, me he olvidado de que había ciertas “normas”, y he dejado volar mi imaginación. Me he sentido llena, alegre, y feliz. Sí, he bajado la guardia pero… me recordaba tanto, tantísimo a él…
Era como si pudiera tenerlo a él, pero aquí. Y creo que me dejé guiar por mis impulsos, e hice algo creyendo que de alguna manera por fin conseguiría sacarme esa espinita que se me quedó clavada con él. Ahora veo que no, que sigo igual, o quizás peor que antes. No tengo nada, nada en mi haber y no tengo a nadie salvo los recuerdos. Me siento mal, y no sé cómo arreglarlo. Siento que no tiene remedio, y que ya hace tiempo que debería de haber dejado de esperarle.
Hay días que me levanto totalmente segura y confiada, sintiendo que me como el mundo. Luego, en cambio, hay veces que desearía irme lejos, empezar de nuevo en otro sitio, siendo una persona diferente, conociendo a personas diferentes, y olvidándome de todo lo pasado. Me gustaría poder tener siempre la fuerza que tengo cuando me siento con el valor de enfrentarme a mi propia vida, y no tener una vida plagada de días en los que evito pensar en mí misma y sencillamente me limito a la rutina.
Tengo miedo, y lo peor de todo es que siento que nadie en el mundo podría entender cómo me siento, sin reprocharme nada, sin decirme que soy una víctima, o que lo veo todo muy negro, o que exagero. Me gustaría poder abrirme a alguien sin miedo a su respuesta, sin tener que temer que me dé un corte, o me diga que piensa que soy una fatalista. Porque eso yo ya lo sé, y cuando estoy mal no necesito que me digan lo malo que tengo, sino que me recuerden que, pese a todo, también he podido salir adelante con muchas cosas. Y que aunque soy pequeñita, parezco de hierro, y que eso, además, es lo que me hace ser especial.
Necesito sentir que tengo a alguien así. Pensé que él podía ser esa persona, pero me equivoqué. Y ahora me siento tonta, débil y sola. Y no tengo ganas de que el mundo siga girando. Lo peor de todo esto es que solo es un motivo más para desconfiar de la gente, para hacerme más hermética, para evitar abrirme a nadie, y sobre todo, para no poder dejar de vivir en el pasado. Por favor, necesito que esto cambie.
- ECHA UN VISTAZO / EN EL CALENDARIO
- « Veinte
- » Daily Diary
COMENTARIOS / 3 COMENTARIOS
rayajo habló el 17 Ene 10 a las 12:42Yo te entiendo. Es más normal de lo que crees. Todos nos ilusionamos. Todos nos decepcionamos. Y en consecuencia, todos nos vamos volviendo cada vez más herméticos. Y en consecuencia, todos nos levantamos algunos días radiantes, algunos días queriendo morirnos. Toda la gente que te lee y comenta habitualmente, te entiende mejor de lo que tú puedas pensar, y empatizan contigo, y te aprecian, y te suelen dar buenos consejos, y apoyo. Eres muy querida. Una chica muy normal, sensata, sensible, que se está tropezando con las cosas que tiene esta vida, quizá, en mi opinión, con una dosis extra, en tu caso, de mala suerte (supongo que sabes a qué me refiero)
En fin, si lo necesitases, estoy a tu disposición. A veces tan solo hablando de tus demonios, sueles espantarlos. rayajotercero@gmail.com
(Tengo una deuda de gratitud contigo, sabes Angie? – Si hoy estoy en esta dichosa galaxia bloguera es por tu culpa)
perroandaluz habló el 17 Ene 10 a las 18:33Suscribo en todo a rayajo. En absolutamente todo, incluyendo el motivo de mi existencia en la red.
miner habló el 18 Ene 10 a las 18:05de las grandes decepciones aprendes grandes lecciones, es una racha mala se pasara ya veras.. animo!
HABLA / AÑADE TU COMENTARIO
Los comentarios son moderados.

