• Oh la la!

    Notas

    Vale, todas las notas son buenas, pero reconozcámoslo: ahí en medio hay una nota que es indudablemente mejor que las demás. Mi profesor, en lugar de dormir un domingo de madrugada, se ha dedicado a subir las notas de Diseño gráfico II, y éste es el resultado. Me han preguntado cómo me siento, pero… no sé cómo sentirme tras haber sacado matrícula en una asignatura. Aún no me lo creo.

  • Hoy no había que salir

    Son las 4.24 de la mañana, y estoy en casa a pesar de haber salido con un buen plan para esta noche.

    Resulta que hoy era la entrada de bandas de las fiestas de aquí, y el centro estaba todo cortado, y lleno de gente. Desfiles, gente vestida con el traje regional, viejas que te dan codazos para hacerse un hueco, niños que ponen petardos…

    Bajando de camino al restaurante donde íbamos a cenar, uno de esos maravillosos niños que ponen petardos me ha pegado un empujón. Yo, que iba de tacones (por una vez), con el empujón he caído al suelo y me he doblado el tobillo. En ese momento cambié tacones por bailarinas, obviamente, y fuimos a cenar.

    Al terminar, y volverme a poner de pie para caminar, vi las estrellas del dolor que sentía. Acompañé a mi amiga a un 24 horas para comprar tiritas, porque sus sandalias le estaban haciendo ampollas en los dedos. Finalmente, decidí volver a casa porque me dolían mucho los pies, y entonces otro amigo se subió conmigo porque la cena le había sentado fatal. Tan fatal, que durante el camino a la parada de taxis, vomitó.

    Ahora yo estoy en casa, con hielo en el tobillo, teniéndolo en alto, y haciendo lo que todo el mundo me ha dicho: reposo. Si es que estaba claro que hoy no había que salir…

  • Denominador común

    Es curioso cómo algunas cosas parecen perseguirte siempre. Como ya sabéis, mi primer novio fue Javi.. nombre que se fue repitiendo a lo largo de estos años cuando conocí al “novio” de un amigo mío y cuando hablé por primera vez con una persona nueva en la carrera (que ha resultado ser, ahora, uno de mis mejores amigos). A su vez, luego me entero de que la (ahora ex) novia de mi ex se llama como mi otra mejor amiga de la carrera (como si tuviera una réplica de los dos delante de mí todos los días).

    Por otra parte, parece como si buscara lo mismo una y otra vez. Mi segundo novio estudiaba ingeniería química, algo que también estudia Nacho, un chico que me presentaron en la cena de clase y otro chico más que me presentaron hace poco, que, curiosamente, se llama como mi follamigo: Víctor. A su vez, mi follamigo estudia arquitectura, lo mismo que Toni, uno de mis amigos del instituto que me tiraba los trastos.

    No sé si me persiguen los químicos, los Víctors, o es todo una gran coincidencia, pero me gustaría saber que estas cosas les pasan a más personas (¡sería un gran alivio!).

  • Diferencia

    Después de haber tenido ayer una larga conversación con mi follamigo sobre las decisiones que tomo o no tomo, sobre las ex-parejas y los malos rollos, y sobre la manera de superar los desengaños amorosos, hoy hemos vuelto a hablar. Me había tomado un descanso de mi zafarrancho de limpieza, cuando justo en ese momento, sudando, con el pelo recogido y con una ropa horrible, él me ha dicho que si me apetecía ir al cine. Resulta que me había mandado un mensaje hacía cuarenta y cinco minutos, y yo ni siquiera me había dado cuenta.

    La verdad es que no me apetecía, pero después de la brasa que le había dado ayer con mi filosofía barata y mis rayadas de cabeza, pensé que quizá podría estar bien. Amablemente, me cedió la elección de la película, pero yo me negué. Él decía que no le llamaba ninguna, e insistió en decirme que escogiera yo. Así que escogí la única cosa por la que sabía creía que él no pasaría. Quedamos a las diez, yo lo recogí con el coche (de mi hermana) y fuimos al cine.

    Estuvo bastante simpático, pese a que siempre está haciendo bromas de mal gusto y fuera de lugar, dejándote con cara de baldosa. No entendí por qué estaba tan amable, pero aprecié el hecho de que no se riera de mi forma de conducir, y me relajó bastante que me dejara escoger el sitio en el que sentarnos (cosa que no deja prácticamente nunca). Y fue entonces, mientras veíamos Sexo en Nueva York solos en la sala, cuando me di cuenta de dos cosas. La primera (que ya la sabía) era que esa era la mayor mierda que había visto en el cine desde Transformers 2 y, la segunda era que él también se había dado cuenta desde el principio de que la peli era una tremendísima basura, pero aún así había accedido a verla y no solo no había hecho ningún comentario borde al respecto (y eso que tuvo más de una ocasión), sino que incluso mostró interés.

    Supongo que, en realidad, necesitaba algo así. Pasar un rato con un buen amigo, y sentir que al menos le importo lo suficiente como para acceder a pagar la entrada para una película tan mierda como la que vimos, sin poner pegas y aguantándome dos horitas.

  • Nómada

    Llevo ya un par de días con la idea de que tengo que recoger y ordenar mi cuarto. Antes, cuando mis dos hermanas estaban en casa, yo compartía habitación con una de ellas. Cuando mi hermana -la que tenía habitación para ella sola- se fue a Madrid, yo empecé a dormir en su cuarto. En parte porque me resultaba más cómodo, y en parte porque su cama tiene un montón de almohadas Gosas Slån del IKEA que son gloria pura.

    Ahora mi hermana ha vuelto de Madrid durante unos días, así que he tenido que volver a dormir en mi habitación… salvo que no he podido dormir en mi cama, porque mi otra hermana se encargó de robarme el nórdico para ponerlo en la suya (ya que el suyo estaba en su piso nuevo). Así que ahora no tengo realmente cama alguna, porque la mía solo tiene la sábana bajera y un montón de bártulos encima.

    Mi cuarto (mi auténtico cuarto) está manga por hombro desde antes de Semana Santa, y sinceramente, me pongo negra cada vez que entro a coger algo de ropa del armario. Así que hace calor, tengo sueño y hay pocas ganas, pero me parece que es hora de arreglar este estropicio. No sé si sobreviviré, porque lo que hay ahí tiene tela, pero si no consigo salir viva, os cedo mi colección de chupitos del mundo (toda una reliquia, oigan).

  • Más cerca

    Te llamo y te hablo, siento que te molesto. Tengo ganas de verte, y de escuchar tu voz. Creo que tú no puedes decir lo mismo. Estoy cansada de sentirme así cada vez que pienso en ti, cansada de sentirme culpable por lo que siento. Intento buscarle un sentido, una razón a todo esto. Volver a hablar contigo, volver a saber de ti, lo que pasa. Intento entenderlo y entenderte, como creo que he intentado siempre.

    Estoy cansada, triste, derrotada. Me ha costado, pero creo que lo he entendido. Creía que valorarías tenerme aquí, y que apreciarías el hecho de que estuviera dispuesta a ayudarte siempre. Tu orgullo te impide reconocerlo, pero ya está, lo he entendido. Así que lo mejor que puedo hacer por ti es irme, dejarte en paz, dejarte solo. Creo que los dos tenemos que crecer un poco.

    Esperas que me quede aquí, detrás de ti, esperándote toda la vida como el primer día. Quieres que espere a que algún día cambies de idea y te des cuenta de que, en realidad, nunca quise hacerte daño. Estoy gritando delante de ti, y no eres capaz de escucharme. Yo quiero irme a casa, y no sentirme nunca más así. Así que daré media vuelta y me iré, esperando estar haciendo lo mejor para los dos. Creo que sabes que desearía poder hacerte feliz, pero eso ya no puede ser, y marcharme es lo mejor que puedo darte de mí, lo único que puedo hacer por ti.

  • Bye bye, London

    A veces hay cosas que no comprendo.

    Si el otro día dije que el examen de marketing me había salido fatal, hoy debería retirarlo. Hace ya unos días que subieron las notas, y resulta que tengo un 5,2. Hice las cuentas, y en realidad creo que el hombre debió cambiar los criterios a la hora de corregir. La mayoría de la gente ha aprobado con un cinco justito, y todos nos hemos quedado muy sorprendidos con las notas.

    Por otra parte, estaba ilusionadísima con la beca para poder irme a Londres este verano, pero al final me voy a quedar con las ganas. Dado que este año se daban 50.000 becas menos, y además se repartían en régimen de concurrencia competitiva, pues me he quedado en lista de espera. Lo que te hace estar dentro o no de las ayudas que dan es el nivel de renta, así que al final solo le han dado la beca a un amigo mío.

    Sé que la envidia es muy mala, pero sinceramente creo que no se la merece. En primer lugar, él no quería ir a Londres, sino a Escocia. No quería ir a residencia, sino a piso. Finalmente él ha sido becado, y mi amiga y yo (que íbamos a compartir habitación en la residencia), no. Además, su padre es autónomo, así que lo del “nivel de renta” es un tema delicado. Cuando pidió la beca para primero de carrera le dieron 5.000€, y estaba claro que era por “chanchullos” (vive a 3 manzanas de mi calle y el sueldo de su padre solo los mantiene a su madre y a él).

    En fin, estoy un poco mosca, porque Londres era mi plan para Agosto, y ahora voy a quedarme en Alicante como el año pasado. Me apetecería hacer algo, pero estoy más pobre que las ratas (literalmente en mi cuenta no hay ni 200€), y además a la mayoría de mis amigos les han quedado asignaturas que tendrán que recuperar en septiembre. ¿Se os ocurre algún sitio al que podría ir durante unos días, y que no fuera excesivamente caro? ¿Alguna sugerencia?

  • Primera convocatoria

    Hoy he hecho el último examen que me quedaba. Todavía no sé ninguna nota, pero es obvio que el examen de marketing que hice el viernes está suspendido, así que, en realidad, hasta julio nada de nada.

    Como el año pasado, estoy empezando a sentir cierta ansiedad con respecto a la llegada del verano. Este año, para variar un poco, he sido la primera en terminar los exámenes y, mientras el resto están preparándose para las primeras convocatorias, yo ya las he hecho y estudio para las segundas. Siento la misma incertidumbre que hace un año, cuando no sabía si quería trabajar, montarme un viaje por mi cuenta, irme a la playa o sencillamente no salir de casa.

    Esta vez estoy incluso un poco peor, porque estoy empezando a sentir cierto miedo con respecto a haber terminado segundo de carrera. Sé que esto es lo que quiero estudiar, pero, francamente, no me veo preparada para salir ahí afuera. Me da la sensación de que hace nada que hice la selectividad, y ahora ya llevo la mitad…

    ¿Soy la única que siente que el tiempo va cada vez más deprisa?

  • alérgico

    Ahora sé en qué nos parecemos. Ahora parece que sé que tú y yo somos igual. Aunque sé, que no me lo merezco he venido a pedirte otra oportunidad.

    No sé cómo te atreves a venir y a decirme que me quieres, cuando yo te he suplicado muchas veces y jamás me hiciste caso…No sé cómo puedes atreverte a venir a pedirme que te acepte, cuando tú no has aceptado ni una sola de las cosas que te pido…

    Ahora sé lo mucho que te quiero, y ahora quiero que tú digas que me quieres igual. Y aunque no, puedo decir que lo siento… ahora siento que por fin puedo decir la verdad

    No sé cómo te atreves a venir y a decirme que me quieres, cuando yo te he suplicado muchas veces y jamás me hiciste caso…No sé cómo puedes atreverte a venir a pedirme que te acepte, cuando tú no has aceptado ni una sola de las cosas que te pido…

    Ya sé que no tenía que haber venido, pero ¿dónde puedo estar mejor que aquí contigo?

  • Ganas de matar aumentando…

    Llevo varios días con mucha, muchísima ira acumulada. Supuestamente hoy era mi último día de clase, aunque esta semana solo fui el lunes y el martes a la universidad. Parte de mis ganas de matar viene por el estrés de los exámenes, no os lo voy a negar. Otra parte viene por lo que se conoce como “síndrome premenstrual”. Sin embargo, la razón de más peso es que, sencillamente, he llegado a mi límite.

    Estoy harta de preocuparme por gente que no se preocupa por mí. Estoy cansada de ir detrás, poner buena cara, y no recibir más que mierda a la cara. De verdad, todo tiene un límite (y de hecho, juraría que lo advertí), y yo he llegado al mío.

    Si quieren estar bien, estaremos bien. Si quieren estar a malas, pues a malas. Si quieren hablar, hablaremos. Si no, no. Estoy cansada, he tirado la toalla, y empiezo a pensar que esto ya no merece la pena. Yo no he cambiado en cuanto a mi actitud con la gente: aprecio a quien apreciaba a antes, y me sigue cayendo mal el que antes me caía mal. Pero ya está, hemos llegado a un punto en el que yo ya no aguanto más. A falta de que los demás tomen la decisión, la tomo yo, y punto.

    No me merezco estar preocupándome por alguien que me trata como a la mierda. Yo me merezco algo más que agachar la cabeza y tragarme lo que pienso. Me merezco poder estar a gusto conmigo misma y con los demás, y no preocupada todo el rato por si estoy molestando con mis comentarios. Estoy HARTA de sentirme mal; sencillamente me merezco algo mejor.

Yo soy Angelatina.

Publicidad. Diseño. Moda. Fotografía. Gráfica. Arte. Universidad. Dudas. Amigos. Amigas. Parejas. YO.

FRESH / ÚLTIMOS POSTS

TAG / NUBE

alicante amor Angelatina asignaturas autoescuela carnet carnet B carrera Cine coche conducir Consumismo Cumpleaños dolor dormir enfermedad estudiar Estudios exámenes examen fiesta fotografías Internet javi londres móvil Música madrid marketing moda Nosotros publicidad reflexion reflexiones relaciones Sociedad sociología universidad Vacaciones verano vida video vlog yo zapatos